Guías
Audita el buscador de tu tienda en 20 minutos: 15 comprobaciones
· 8 min de lectura · Por Ray Rodríguez, founder de Findalo
El buscador de una tienda online es de las pocas cosas que puedes evaluar tú mismo, hoy, sin instalar nada y sin pedirle una hora a nadie. Solo hay que saber qué probar.
Esta es la lista que usamos nosotros cuando alguien nos enseña su tienda. Son quince comprobaciones y se hacen en veinte minutos. Vale para cualquier tienda, con cualquier buscador y con ninguno.
Coge un papel y ve apuntando las que fallan. Al final te digo qué hacer con el número.
Antes de empezar
Dos reglas, o el resultado no sirve de nada.
Hazlo en el móvil. Ahí busca la mayoría de tus clientes y ahí se ve todo lo que en el escritorio se disimula.
No busques como buscas tú. Tú te sabes los nombres exactos de tus productos. Tus clientes no. Ese sesgo es la razón por la que casi todo el mundo cree que su buscador funciona bien.
Encontrar el buscador (1-2)
1. ¿Se ve sin buscarlo? Abre la portada en el móvil. ¿Hay una caja de búsqueda visible, o hay una lupa que abre un menú que abre otra cosa? Cada clic de más entre el cliente y el buscador te cuesta clientes que sí sabían lo que querían.
2. ¿Está en todas partes? Entra en una ficha de producto y en una categoría. El buscador tiene que seguir ahí. El momento en que más se busca es justo después de mirar algo que no era.
Cómo escribe la gente de verdad (3-8)
3. Escribe mal una palabra a propósito. Cambia una letra, come una, duplica otra. Si desaparecen los resultados, tienes un problema grande: en móvil, con teclado pequeño y prisa, las erratas no son la excepción.
4. Quita los acentos. Busca tu producto más vendido sin tildes. Y al revés: ponle una que no lleve. Mucha gente escribe sin acentos a propósito porque es más rápido.
5. Singular y plural. Busca «camiseta» y «camisetas». Deberían dar lo mismo. Si no, tu buscador está comparando cadenas de texto, no palabras.
6. Dos palabras. Busca un adjetivo y un producto juntos, tipo «mesa plegable». Mira si respeta los dos o si te devuelve todas las mesas. Que salgan muchos resultados no es buena señal: es la forma elegante de no encontrar nada.
7. Pon lo importante al final. Busca tres palabras donde la última sea la más específica: una talla, una medida, un color raro. Si el resultado ignora la última, tu buscador está descartando en silencio lo que más le importaba al cliente.
8. Usa el nombre de la calle. El que tus clientes dicen por teléfono, no el del catálogo. «Para el dolor de espalda» en vez del nombre comercial. «Aspiradora sin cable» si tú lo tienes como «aspirador escoba». Aquí es donde se separan los buscadores que buscan palabras de los que buscan significado.
Tu catálogo por dentro (9-11)
9. Busca por referencia. Coge un código de tu catálogo y escríbelo. Luego quítale los guiones. Luego quítale los ceros de delante. Si tus clientes compran por código —y en B2B siempre es así— cada una de esas tres formas tiene que llevar al mismo sitio.
10. Busca una marca que vendas. Tienen que salir sus productos, y no los de la competencia que la mencionan en la descripción.
11. Busca algo que no tengas. Un producto que sabes que no vendes. Lo correcto es que te diga que no hay nada y te ofrezca una salida. Lo que no puede hacer es devolverte cualquier cosa para disimular.
Los resultados (12-13)
12. Mira si puedes filtrar. Busca algo amplio, de los que dan cien resultados. ¿Hay filtros por precio, marca o talla ahí mismo? ¿Los números de cada filtro cuadran con lo que sale al pulsarlos? Un contador que promete doce y entrega cuatro es peor que no tener contador.
13. Mira qué se ve de cada producto. Foto, nombre, precio y disponibilidad, sin entrar. Si hay que abrir la ficha para saber el precio, estás pidiendo un clic por producto a alguien que está comparando cinco.
Lo que no se ve mirando (14-15)
Estas dos son las que casi nadie hace, y son las que más dinero mueven.
14. ¿Cambia la URL cuando buscas? Haz una búsqueda y mira la barra de direcciones. Si la dirección no cambia —porque los resultados salen en una capa encima de la página— es muy probable que tu analítica no esté registrando ni una sola búsqueda. Vas a ver un informe de búsquedas vacío y vas a concluir que nadie usa tu buscador, cuando lo que pasa es que no lo estás midiendo. Es un fallo de medición, no de comportamiento, y lleva a decisiones caras.
15. Abre tu analítica y busca dos números. Cuántas sesiones usan el buscador, y qué pasa después. En una tienda normal, quien busca compra bastante más que quien navega: ese es el motivo real por el que esto importa. Si no puedes contestar, la comprobación 14 te dice por qué.
Qué hacer con tu resultado
Fallas 0-3: tu buscador está bien. Dedica el esfuerzo a otra cosa, en serio.
Fallas 4-7: la mayoría se arreglan configurando lo que ya tienes. Sinónimos para el punto 8, revisar el mínimo de caracteres y los pesos de los campos para el 3 y el 9, y activar el seguimiento de búsquedas para el 14. No hace falta cambiar de herramienta.
Fallas 8 o más: no es configuración, es que la búsqueda de tu plataforma no da para tu catálogo. Suele pasar a partir de unos cuantos miles de referencias, con varios idiomas, o cuando tus clientes buscan por código.
Y cuándo el problema no es el buscador
Esta parte es la que no te va a contar nadie que venda buscadores.
Si tus fichas están vacías, ningún buscador te va a salvar. Un producto con nombre y dos líneas no se puede encontrar por lo que hace, porque esa información no existe en ninguna parte. Antes de cambiar de buscador, escribe las fichas.
Si el problema es que no tienes lo que te piden, el buscador solo te lo está enseñando. Eso no se arregla comprando software: se arregla con el catálogo, y la lista de lo que la gente busca y no encuentras es la mejor guía de compras que vas a tener.
Si tienes menos de doscientos productos y tus clientes se los saben, el buscador aporta poco. Te va a rendir más una buena navegación por categorías.
Y si tu tráfico es bajo, ningún cambio en el buscador va a mover tus ventas de forma perceptible. Primero tráfico.
Si quieres la segunda opinión
Pásanos tu tienda y hacemos estas quince comprobaciones nosotros, con tu catálogo real, y te decimos qué falla y qué se arregla sin pagarnos nada. No hace falta que contrates: escríbenos con la URL.
Si después quieres probarlo con tus productos, hay un mes de prueba sin coste.
Sigue leyendo
-
Intención de compra: que el buscador encuentre «la piedra del amor» aunque la ficha no lo diga
Por cada producto y en cada idioma, la IA escribe las frases con las que un comprador lo pediría: para qué sirve y cómo lo llama la gente. Ejemplos reales de una tienda de minerales, un catálogo de instrumental médico en alemán y una cadena de zapaterías. Incluido desde Pro, sin nada que configurar.
-
Prueba gratuita de 1 mes: qué incluye y qué pasa cuando termina
200 productos, 1.000 búsquedas en total y sin tarjeta. Cuando se acaba el mes o las búsquedas, el buscador deja de responder y, si no pasas a un plan de pago, la cuenta se borra a los 30 días. Qué avisamos, cómo seguir con Starter o Pro (14 días de prueba gratis) y cuándo la prueba no te va a servir para decidir.